24 de mayo de 2010

Y poco a poco aprendí a quererte,

No supe como ni dislumbré cuando

tu boca comenzó a ser necesaria para mi,

Tu presencia me alegra los días, me colma las noches,
tu mirada estremece mis deseos de seguir contemplando tu hermoso cuerpo...
Me gustas tanto que da miedo,
Me gusta la persona que eres, el timbre de tu voz, la textura de tu cabello y la forma de tus labios...

Me gustan tus besos en las madrugadas, que me abraces fuerte hasta fundirnos en uno solo, tus manos excitantes que rosan mis ideas de tenerte una y otra vez,

Porque llegaste y porque te vas, porque me marcho y ya no regreso,
tu estadía ha sido el hecho más estimulante y agradable que ha dejado mi experiencia innata de una noche vulgar, dos, tres, quizá fueron cuatro, no lo recuerdo bien...