
Alegremente son tus palabras las que detienen mi razonamiento,
No puedo concentrarme en otra cosa que no seas tu...
Gota de lluvia que escaseas mis áridos terrenos,
¿Por qué me mojas en tu ausencia, aun sabiendo que no te tengo?
Siento que te diluyes en cada parte de mi cuerpo,
Empañas mis horas secas, absorbiendo todo mi tiempo.
La imaginación captura un nosotros en todo momento,
si escribiera cada historia que te he inventado...
¡Tendria mil poemarios, muchos libros de cuento!
Al final siempre terminas con una caricia, y yo felíz estando contigo.
¿Te pareciera lluvia mía, si no te fueras de mi?
Yo te brindo mi ser completo para que nunca te alejes,
¿Te molestaría si te pidiera que no acabes con esa frescura?
Es que aun no tangente te siento, encaminas mi locura.
Raras son las tardes en que mi rostro dibujaba sonrisas,
hoy constantemente mis labios dejaron de estar en línea,
Dulce gota de alegría, te pido porfavor no te vayas,
¡No te vayas nunca de mi vida!
Yo seré esa tierra fértil, donde puedas posarte noche y día,
Te absorberé sutilmente y con paciencia te hare mía.
Alegremente son tus palabras...