18 de enero de 2011

Ya no hay mas


La cuenca que va al rìo ya no lleva el agua que presenciò aquella noche de hastìo,
de esa pasiòn desbordada ya no queda màs nada,
ya no hay testigos, los àrboles fueron talados de raìz,
asi como tu amor y el mìo...
.
Las estrellas no recuerdan que bajo su luz nos entregamos,
compartiendonos calor y envolviendonos de frìo.
Y llegò un dìa que tuvo minutos de noche,
ràfagas de duda, brisa de tentaciòn,
yo te seguìa viendo la màs hermosa de todas
Sin embrago, la estupidez cegò algunas horas mi razòn.
.
Ese fue el dìa en que los Dioses castigaron
la felicidad acumulada que nuestros mutuos besos daban,
ahi palida y frigida te encontrabas, detràs de aquella caricia
que no llenaros mis dedos, solo fue un deseo que tuvo como consecuencia tu partida.