19 de mayo de 2011

Qué cansado es

Que pesado es esto de que formes parte de mi pasado,
el siempre tenerte presente, el que seas mi referencia en cada beso que me dan,


Porque si a pesar de que me hiciste tanto daño, busco en los demás un fragmento de ti,

tu de paloma santa no tenias ni el pico, sin embargo no puedo olvidar...
Que cansado es, mi corazón añorarte... Vaya que lo es!

y en ajenas caricias trato de borrarte pero mi piel no enciende a sabiendas que no eres tu quien me toca, porque si en vez de decirme loca me hubieses dicho princesa, tal vez y digo solo tal vez no estuviera atada a ese hubiera que no me deja dormir...

Y porque tuviste que ser tu quien en mis relaciones marca una pauta de lo que quiero y lo que no, si como cualquier ser viviente todos buscan su autoprotección y en cualquier abrazo me siento insegura, porque me dejaste con el último beso en la boca, ese beso que espera correspondencia de una forma singular a tus carnosos labios que se dirigían a mi con un toque de crueldad.

Que dificil es amor tratar de hallar a alguien que se asemeje a tu rostro, si tampoco eras buen moso y mira que me estoy muriendo por coincidir con una fisiología un tanto parecida a la tuya, porque me pongo a comparar tus momentos y me cierro... Me cierro al pensar que ya no los voy hallar prefiriendo quedarme sola. Porque fuiste en quien conté las horas por verte y ya no las he vuelto a contar... Deprimente!

Que fatiga tan envolvente es esta ansiedad de no tenerte, aún si fui yo quien te dijo adiós. Te confieso que es frustrante el que mis ojos aun te busquen con otro nombre, con otra piel, con otras aspiraciones... Porque de punto de partida me equivoqué y no logro encontrarte, aunque no quiero ¡Qué inconsciencia tan persistente y tan absurda la mía! Que cansado fue tenerte, más agobiante aún perderte pero lo que más me desespera es que razonablemente no te quiero volver a ver... Ahora solo me pregunto, de toda esta historia tan dolorosa que me dejaste ¿Qué culpa tiene él?