13 de mayo de 2011

Cerremos el trato

Quiero probar de tus dulces placeres, aquellos que hacen un pequeño vibrato en tus pies, comerme tus labios, beber tus deseos, entregarme a ese templo que es tu cuerpo el cual dictamina ese último suspiro que hago al terminar ...

Yo no conozco tu nombre quizá, ni de donde vienes, de donde son tus padres o el futuro al que aspiras, desconozco tus intensiones, tu salubridad, tus ideas religiosas y opinión política pero ¿Qué más da? si solo son noches de alcoba que quiero obtener de ti, no un futuro, no un sueño, no un compromiso ni una familia que tenga nuestros rostros.


Se va el tiempo, se cae el reloj, se quiebran mil pedazos de confusiones inéditas que no nos hacemos saber, por eso hoy te propongo esta noche, solo esta noche prende la luz y desnúdame, así despacito y dime acaso ¿No te gusta? no soy mujer de casa, ni de estudios y no vivo planeando una vida recta, no ahora, solo tómame y consumamos estos momentos que nos regalamos. Bésame, muérdeme, tócame y acariciame más allá de la piel, no me preguntes mi nombre, porque María te diré, mientras yo calladita te bautizaré como Jesús, seremos María y Jesús y nada más, como millones de habitantes que se logran confundir entre la gente... Como los Sánchez, como los Perez; después de que den las 4 si es que ya todo ha acabado, apagaremos las luces y tu te irás y mañana te llamaré Juan y yo talvez sea Ana ¿Te agrada? Cerremos el trato ... prende la luz.