19 de marzo de 2011

La pluma de Alberta

Cruce la calle y lo vi... Esos fueron los 15 segundos más intensos de mi vida, ahí se encontraba él, con la mirada perdida, vagando inconsciente de la realidad, no, él no me veía, no me notaba, no me sentía, para el era .... Nada.

Sus grises jeans y camiseta verde que no hacían combinación con sus tennis rojos no fué lo que me desconcertó, en realidad fué ese peinado tan extraño entre corto y largo, con una rara forma asimétrica que lo hacía parecerse a Jimmy Neutrón en sus tiempos de hambre, grandes bolsas en sus ojos, pareciera que no había dormido en años! ¿Era acaso el mismo hombre que tiempo atrás me hacía vibrar con su frescura? No, ahora es distinto, pienso que quizá no le ha ido nada bien con aquella muchacha linda de cabellos rizos y claros que un día con su sonrisa burlona me dijo "já, te lo gané" un acto un tanto inmaduro de su parte pero que me bastó para echar a llorar 15 temporadas completas de los simpson sobre mi cama y una bolsa de cacahuates al lado mío que por cierto eran de la abuela.

Al verlo quise detenerlo, preguntarle como le había ido... Claro, como le había ido sin mi todo este tiempo, yo estaba preparada para decirle que a mi me había ido de maravilla, que había conseguido nueva casa y una beca para estudiar fuera ¡Claro! ese momento de reencuentro lo había imaginado por mucho tiempo y aunque fuera mentira el que estaba tan bien, no pensaba confesarle que aún seguía durmiendo con aquel peluche que alguna vez me obsequió, le iba a decir que estoy saliendo con un hombre, quizá un ingeniero o un doctor, pero no... No me atreví acercarme y me quedé con la incógnita de su mirada perdida, del opaco de su brillo y de que había pasado con aquella mujer que un día le prometió tanto al igual que yo, quizá se cansó de la pasión que le daba, descubrió lo hueca que era o no complementó sentimiento con lo carnal, pero no sé... Quizá solo tuvo un mal día o se fué de fiesta y no durmió bien, pero ya vez lo loca que soy, que me gusta imaginar con su rostro en mis ficciones.